“El mejor legado que le podemos dejar a nuestros hijos son raíces y alas”

Apasionada de la educación y de la infancia, me siento muy afortunada de haber podido ejercer como psicóloga infantojuvenil durante más de 12 años desde diferentes ámbitos.

Tras finalizar mis estudios de Psicología, tuve claro que al trabajar con niños y sus familias, la especialización y una formación rigurosa y técnica, serían los pilares de mi ejercicio profesional. Esto me llevó a licenciarme en Psicopedagogía y completarlo con un Máster en Psicología Clínica Infanto-Juvenil.

Mis inicios, vinculados a la discapacidad, con la intervención en niños con graves alteraciones del neurodesarrollo (Síndrome de Down, trastornos Espectro Autista, discapacidad intelectual, enfermedades raras, retraso madurativo,…) me dotó de importantes recursos para potenciar el desarrollo de estos niños/as a nivel cognitivo, de lenguaje y social, siempre buscando desarrollar sus habilidades adaptativas para potenciar su bienestar y el de sus familias.

Una idea que he aprendido de la neurociencia y comprobado en todos estos años de profesión, es que “La experiencia es el arquitecto del cerebro” por tanto, ofrecer a los niños experiencias adecuadas y dirigidas a un propósito (sea cual sea su punto de partida) va a contribuir a rediseñar su cerebro gracias a la gran neuroplasticidad que hay en los primeros años de vida.  Pero sin olvidar otro aspecto muy importante, la esencia de las relaciones con los más pequeños y adolescentes, que es el vínculo. Todo avance en su desarrollo se conseguirá a través de un vínculo de afecto, de aceptación incondicional y por tanto de seguridad. Este es uno de mis principios: conectar con ellos para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos.

Además de las intervenciones en la primera infancia, siento una gran predilección por la adolescencia. Es un momento vital clave, donde se configura de nuevo el cerebro de los jóvenes para dar paso a los adultos que un día serán. Acompañarlos en éste momento de cambio, tanto personal como familiar, es un reto muy gratificante.

En la actualidad,  dedico parte de mi labor profesional (junto con la de Orientadora Educativa) a realizar talleres y formaciones  para familias y docentes, materializando todos estos años de experiencia en la   Certificación Internacional en Disciplina Positiva(acreditada por Positive Discipline Association) y aportando mi granito de arena a difundir un estilo educativo respetuoso y satisfactorio.